Se calientan hasta casi hervir cinco litros de agua en un cubo metálico.
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En un lugar ventilado, para evitar las emanaciones de vapores irritantes, se añade al agua un kilógramo de sosa cáustica.
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Se coloca de nuevo el cubo sobre el fuego y removemos hasta disolver totalmente la sosa.
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Añadimos poco a poco y de forma continuada cinco litros de aceite al tiempo que se remueve la mezcla, que irá tomando un color amarillento cremoso. Remover procurando no cambiar el sentido de giro ni el ritmo.
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La elaboración llegará a su fin cuando el jabón tome un aspecto mas viscoso y cremoso, aproximadamente a los 30-40 minutos desde el comienzo de la operación.
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Se vertirá en un molde de madera, recubierto con papel de embalar, y se dejará reposar un día.
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Una vez seco, se cortará en porciones que se dejarán reposar en un lugar seco durante 8 o 10 dias.