Solución final y ecológica para las palomas
La Plana al Dia :: Onda :: General :: 10-07-2009
Solución final y ecológica para las palomas

Captura y desinfección
en Castellón ciudad, viaje en todoterreno a un palomar de Benitandús
y carne de cañón para las aves rapaces de la Serra d’Espadà.
Este es uno de los destinos de las palomas que ensucian los edificios arquitectónicos
de la capital y ponen en peligro la salud de humanos y animales domésticos.
Ayer fue uno de esos días en los que se puso en práctica el programa
que el Ayuntamiento de Castellón realiza en colaboración con el
Grup Au desde el año 2004. A primera hora de la mañana se retiraron
de la vía pública 23 ejemplares. Después de rociarlos un
spray antiparásitos, se trasladaron a Benitandús, donde existe,
en lo alto de una montaña, uno de los 4 palomares barrera que existen
en la provincia de Castellón. El otro está en Sueras y los otros
dos en Borriol y en Cabanes.
En este pequeño pueblo dependiente de Alcudia de Veo estaban como testigos
el concejal de Sostenibilidad, Gonzalo Romero, y el director del parque Serra
d’Espadà, Antonio José Cases, que vieron como la asociación
Grup Au, presidida por el ondense Joan Castany, introducía una pastilla
en el pico de cada una de las aves para evitar que contagien a las águilas
y halcones que suelen tenerlas de menú en diferentes épocas del
año y que de esta manera logran el equilibrio biológico que impide
que las rapaces invadan los espacios urbanos y descompensen la población
de especies autóctonas.
Uno de esos periodos coincide con la máxima actividad de la colombicultura,
deporte con bastantes seguidores en localidades cercanas como Onda, Tales y
Sueras, y es que ya se han dado casos en los que una de estas aves rapaces haya
atacado a los palomos de competición, cuyo valor ascienden, si se trata
de algún campeón, a unos 6.000 euros.
Curiosamente, otros de los beneficiarios de la acción ecologista son
los cazadores, ya que si las rapaces tienen comida ‘fácil’
desprecian tipo de piezas más codiciadas por los humanos.
¿Y en los pueblos qué?
¿Podrían llegar estas ratas del aire que no quiere Castellón
a las poblaciones cercanas a Benitandús, como Tales, Sueras, Onda o Alcudia?
La respuesta es “sí”, según contestaron los expertos
que acudieron ayer a la Serra d’Espadà, por eso toman medidas para
que esto no ocurra.
Las palomas están acostumbradas a los edificios, por lo que si desde
el aire atisban un casco urbano cercano acuden allí en busca de la comida
que de forma errónea le dan los viandantes. Para evitarlo, los ornitólogos
cortan por lo sano, aunque para ser más exactos, por las alas. Recortan
un poco el plumaje para evitar los vuelos de largo recorrido, por lo que las
palomas se habitúan al entorno del palomar, y luego, con el tiempo y
con las alas con toda su extensión, ya están acostumbradas a su
nuevo hábitat, eso, si antes no se encuentran con las garras de las rapaces,
pero así es la vida, o la naturaleza.