Resulta sorprendente ver como la huerta de la Portera tiene casi todos sus bancales trabajados y listos para la siembra de patatas y tomateras, cebollas y ajos, coles y habas, e incluso hierba alfalfa para alguna cria de conejos.
En los ultimos tiempos todos los huertos del pueblo habian sido abandonados y las zarzas y la maleza se apropiaron de todos los terrenos de regadio, pero parece que la crisis y la necesidad han vuelto a dar vida almenos a los huertos colindantes al pueblo.
Estas pasadas pascuas, en un paseo matutino con Juan y Yako tome estas fotos.